Blog Página

IMG-20150914-WA0024_700x500
Superhéroes Contemporáneos

Por Gerard Pinies (@gerard_pinies)

Si no tenemos algo muchas veces es porque realmente no nos lo hemos propuesto. Si una persona desea algo intensamente, actuará para crear las condiciones necesarias que la acerquen al objetivo, sin embargo, en un mundo donde queremos obtener éxito con el más mínimo esfuerzo, donde encontramos tantas injusticias, donde nos decimos las cosas que hacemos mal y no las que hacemos bien, donde el buen trabajo casi nunca es reconocido como es merecido… En este mundo, las personas se apagan y dejan de proyectar su mejor versión. Como muy bien dice Ken Robinson, “la mayoría de la gente tiene una percepción muy limitada de sus propias capacidades naturales”.

Es necesario pues, que aparezcan superhéroes, personas extraordinarias que rescaten a las personas de la oscuridad y vuelvan a hacerlas brillar. Y digo, volver a hacer brillar, porque todos hemos brillado alguna vez. Todos hemos sido niños que jugaban sin preocupaciones y expresaban lo que sentían sin ningún tipo de limitación o remordimiento.

Para volver a brillar o incluso para no perder la luz si ya estamos brillando, es necesario dedicar un tiempo en nosotros mismos, trabajar sobre nuestras emociones, los valores, las creencias, la esencia, entre otras cosas. No obstante, no es tarea fácil viajar por las profundidades de nuestro ser para obtener aprendizajes o conclusiones, ya que tenemos historias que a veces nos estremecen. Cabe seguir las palabras de Capitán América cuando afirmaba que: “No tiene nada de malo sentir miedo siempre y cuando no te dejes vencer”.

Para que las personas trabajen sobre ellas mismas y puedan afrontar el mundo de mejor manera, aparece lo que vienen a ser superhéroes contemporáneos, personas dispuestas a ayudar a que todo el mundo encuentre su camino, personas con la capacidad de hacer brillar a los demás. Tal y como expresaba Spiderman: “Un gran poder lleva consigo una gran responsabilidad”.

Cuando dos superhéroes viene a buscarte y te preguntan si quieres ayudarlos a salvar el mundo, dudas de ti mismo, pero piensas en lo privilegiado que eres y te tiras de cabeza. El pasado fin de semana fuimos a impartir un curso Xavier García, Jordi Coma y un servidor. Días de trabajo intenso con un grupo que respondió muy bien y evolucionó de forma positiva. Es importante destacar que son las personas las que hacen que la experiencia sea provechosa, ya que al fin y al cabo, cada uno trabaja sobre sí mismo y por mucho que los superhéroes desplieguen sus poderes para ayudar, son las personas quienes deciden su camino. Como muy bien anunciaba Superman: “No veo mis poderes como un don para mí, sino para todo aquel que los necesite”.

Cuando vivencias una experiencia así, te llenas de energía, ves la evolución del grupo, personas que empiezan poco a poco y terminan haciendo aportaciones extraordinarias, les brillan los ojos y tienen ganas de hacer muchas cosas. Te das cuenta que “el cerebro no es un vaso por llenar, sino una lámpara para encender”, tal y como decía Plutarco, un historiador de la antigua Grecia. Con esto vengo a decir que todos tenemos talentos y muchas cosas positivas que aportar, pero conviene trabajar sobre nosotros para descubrirlos y proyectarlos al mundo.

Finalmente, me gustaría hacer una pequeña referencia a Steve Jobs, el cual nos explicaba en uno de los discursos universitarios que hizo, que todo lo que realizamos en la vida, por mucho que no encontramos un sentido a corto plazo, en algún momento acaba teniendo un valor muy importante. La unión de los diferentes momentos de nuestras vidas acabará entramando un poderoso significado, de manera que debemos vivir hambrientos y alocados para dar nuestra mejor versión cada día. Algo parecido he podido experimentar, fui alumno de Jordi en la universidad y después quise ir un poco más allá impartiendo un curso con Xavier. Hoy en día, estas vivencias me han servido para poder brillar, seguir creciendo, encontrar mi camino y lo que es más sorprendente para mí, poder ayudar a los demás para que también lo hagan.

IMG_3362
GAPS, los huecos “mal llenados” del entrenador

Post de Ricard Casas (@ricardmenorca)
Nuestro proceso como entrenador tiene que vivir siempre de una ilusión permanente, que hay que tener en nuestra esencia, pero que también denbemos alimentar. 

Por eso es necesario buscar siempre un reto .. Siempre que hay reto, hay  ilusión. 

Siempre vivos y siempre conectados, estaremos desde esta ilusión para conseguir objetivos.  Y es entonces cuando nuestro proceso busca y adquiere el nivel de consciencia necesario. Y es entonces cuando la necesidad del saber y del estar preparados nos hace trabajar para Aprender conocimiento y para Aprovechar la experiencia de lo vivido. 

Desde este planteamiento, la inquietud por aprender y progresar siempre será llena. Y es cuando mas querremos saber analizar y superar los límites en lo que nos hemos encontrado. De las cosas que hemos hecho a un nivel y que queremos hacerlas a un otro nivel muy superior.


Es cuando queremos superar los huecos de nuestro propio saber y de nuestro propio método. Y de esta manera saber cómo superar los huecos técnico-tacticos del juego, los huecos del aprendizaje del jugador del entrenador, y viceversa, en su evolución.
 

Y se puede hacer, porque mucho se puede mejorar, hasta el punto de cambiar las cosas a un nivel superior,  hacerlas mucho más rentables y lógicas. Hasta el punto de superarnos…. hasta el día que haya que superarnos de nuevo.


Pero por encima de todo no quedar anclados en la holgazanería, en la inercia de la aceptación, en la crítica como excusa o en el victimismo de las cosas que nos superan.
 

Nuestro curso “BASKETBALL COACHING GAPS” LUCHA con toda la fuerza y ​​capacidad contra el huecos vacíos o mal llenados.  Nos atrevemos a hablar de lo que no hemos sabido hacer mejor, con la necesidad de saber decir qué hay que  hacer para ser mejor. Con la responsabilidad que nos corresponde y con todo el trabajo de conocimiento que hemos querido aprender y de experiencia que hemos generado. 

EL APENDIZAJE PERMANENTE ES UNA SORPRESA CONSTANTE.  Debes ponerle un color que te guste para soportarlo

lBN2yUb-600x562
GAP Técnico: El pase como conector de ventajas ofensivas

Post de Jorge Álvarez, Entrenador sin apellidos.

“Las cosas se hacen con el tiempo que necesitan. No nos saltamos pasos”
Ettore Messina, Entrenador ayudante en S. A. Spurs

En TransFormación Deportiva asumimos, como cada verano, un nuevo reto. Pensando en cómo poder seguir aprendiendo para poder seguir enseñando, hemos diseñado Basketball Coaching Gaps, una nueva formación en la que pretendemos avanzar en el objetivo de mejorar la enseñanza del juego en situaciones reales, ayudar a nuestros jugadores en la secuencia natural del juego de percepción, toma de decisión y ejecución. Esa filosofía de “no nos saltamos pasos” de la cita inicial es la razón de ser de GAPS: cubrir todas las necesidades y pasos que el jugador necesita para aprender a jugar, dar respuesta a esos huecos, facilitar el aprendizaje del jugador. De esa conexión entre los pasos trata GAPS.

Un ejemplo de GAP es el trabajo metodológico del pase y la integración de los componentes técnicos y tácticos del fundamento, pasar de la técnica al juego. La calidad de pase marca la diferencia en la gestión de las ventajas ofensivas. Esto se puede apreciar en todos los niveles de juego, en todas las categorías El pase es el fundamento de juego colectivo por excelencia, el conector entre la generación de ventajas y la finalización de las mismas.

En un Baloncesto cada vez más sofisticado, el tiempo de respuesta del que dispone el atacante para mantener o mejorar la ventaja ofensiva generada es cada vez menor. Creemos que la mejora individual del fundamento del pase se trabaja en situaciones menos reales que otras, que existe un GAP entre la técnica individual descontextualizada de este fundamento y la exigencia y necesidad de una ejecución correcta dentro de la táctica colectiva. A menudo exigimos una percepción, decisión y ejecución perfecta sin haberla trabajado. En las tareas de tecnificación se tienden a centrar los esfuerzos en la generación de ventajas y en la finalización de las mismas y a menudo se pasa por alto la necesidad de crear un contexto de pase real. Muchas veces los Entrenadores ejercemos de pasadores o permitimos pases irreales por favorecer o priorizar los fundamentos del tiro, pero sin un buen pase es difícil un buen tiro.

Transferido al juego, se puede observar cómo se pierden ventajas correctamente generadas y con una buena lectura táctica de ocupación de espacios por una mala gestión del pase, a veces por tiempo de pase, a veces por falta de reconocimiento de a dónde o a quién transferir esa ventaja y otras muchas, por una deficiente ejecución técnica que condiciona, limita y en muchos casos anula las opciones del receptor: pases que llegan tarde, que no llegan dónde tienen que llegar o que están bien leídos pero mal pasados. Si esa calidad de pase, esa gestión de la ventaja, marca tanto la diferencia ¿le damos la importancia que tiene en el entrenamiento?

He tenido la oportunidad de ver mucho Baloncesto en directo esta temporada y de asistir a sesiones de entrenamiento de diferentes niveles. He visto juniors de élite, baloncesto LEB, ACB, Euroliga, NCAA, NBA y cada vez me ha surgido la misma inquietud: la calidad de pase como clave del Baloncesto ofensivo. He tenido el privilegio de poder asistir a sesiones de entrenamiento de San Antonio Spurs y de tener reuniones técnicas con la mayor parte de su staff y estoy convencido de que el futuro pasa por el correcto aprendizaje de las cosas aparentemente sencillas. Como ejemplo: estudian la capacidad de pase que tienen los jugadores rivales para decidir las defensas. No es un scouting de movimientos sino de características técnicas de jugadores, porque son estas las que son claves. Ver trabajar a los Spurs en las bases del juego me reafirma en mi idea. Trabajar sobre los fundamentos y los conceptos por encima de los sistemas y los movimientos, que están al servicio de dichos fundamentos. Como la célebre cita de Leonardo da Vinci: “La simplicidad es la mayor sofisticación”. Es complejo enseñar y aprender a “hacerlo fácil”.

Russell Springmann, Entrenador ayudante de la Universidad de Texas, se preguntaba en voz alta sobre el equilibrio entre el desarrollo individual de los jugadores y el juego colectivo. Ahí está el GAP y la enseñanza del pase como elemento vertebrador. Creemos que existe este GAP y una necesidad de cubrirlo, una necesidad basada en enseñar y aprender a jugar a un nivel que no dependa de cargar al jugador con excesiva táctica colectiva o movimientos de pizarra mágicos. Tal vez sea más difícil de diseñar. Tal vez sea un camino más largo. Seguro que exige un mayor esfuerzo para conocer las necesidades de nuestros jugadores, pero seguro que es un desafío apasionante.

Con frecuencia diseñamos entrenamientos y enseñamos y dirigimos desde el qué hacer. El GAP es entrenar y enseñar desde el cómo y el por qué. Este es uno de los retos que tenemos en GAPS. ¿Lo compartes con nosotros?

Te esperamos! (puedes consultar en este enlace!)

1497895599_314306_1497898386_noticiarelacionadaprincipal_normal
Liderazgo Suficiente

“Lo que debemos hacer es dirigirnos hacia el futuro. El mundo cambia a tu alrededor y en ocasiones cambia contra ti (lo que solía ser un viento de cola es ahora un viento en contra). Tienes que ir hacia ello y tratar de averiguar qué hacer, porque quejarse no es una estrategia.” – Jeff Bezos

La incidencia de la parte mental-emocional es evidente a la hora de evaluar el rendimiento. Entre los entrenadores existe cada vez más inquietud, y también permanecen las resistencias a entrar en el mundo del coaching para poder mejorar el liderazgo. Es lógico, es una herramienta muy potente, y hay tanta oferta y tantas posibilidades que hay muchas fuentes de dudosa calidad, o que no se ajustan a las necesidades específicas del entrenador. Por eso es importante preocuparse para elegir el punto idóneo. Hasta donde, para qué, dónde, cómo me formo? Si no profundizo, alimento las dudas, y obtengo demasiadas preguntas y pocas respuestas. Si me paso de profundidad, me pierdo y me desenfoco del “yo-entrenador”. Entiendo esa incertidumbre, y por eso sigo buscando la manera de facilitar ese punto idóneo. Muy pronto os presentaré una formación creo que ideal para ello. Pero antes, permitidme compartir esta mirada.

Os presento este concepto “Liderazgo suficiente”, o sea, el liderazgo suficiente para cada situación (temporada, momento de temporada, carrera deportiva, etc…)

Es la resultante de tres factores. En primer lugar el talento innato. Los dones y habilidades que yo tengo para liderar. Normalmente esto define un rango y una realidad donde yo puedo liderar de forma efectiva por naturalidad. Todo entrenador tiene una parte de eso.

El segundo factor es el de las suertes del entrenador. Yo sé que el concepto “suerte” no está comunmente aceptado, sobretodo cuando se utiliza como excusa o explicación de todo. Pero yo no voy por ahí. Cuando hablo de suertes de entrenador, concepto, por cierto, aprendido de Ricard Casas, me refiero a cosas que no dependen del entrenador. Por ejemplo, la entrenabilidad, hábitos, carácter… de los jugadores, el nivel del equipo respecto a la competición, la cultura del club, temas económicos, inercia histórica de resultados del equipo y de los jugadores, etc…

Entonces, por lo general, lideramos desde la combinación de talento más suertes. Esto funciona más o menos, en distintas realidades. Pero a veces las suertes cambian, o debido a que voy ascendiendo en el baloncesto, me falta una parte de talento. Es en esos momentos donde necesito el tercer factor: la parte entrenable (coaching).

Lo que pasa es que esta parte no es automática. Es necesario haber sembrado para poder recurrir a ella cuando hace falta, Si no he sembrado quizás ni tan solo sé que existe para mí. No la tengo disponible. Lo que pasa es que muchas veces solo reaccionamos cuando vemos el problema. Nos cuesta prevenir. Aunque si realmente quiero llegar a lo más alto de mis posibilidades, habrá momentos clave donde si no puedo acceder a esa parte entrenable, no seré capaz de aprovecharlos.

Hay algunas pistas que pueden ser claros indicadores que es momento de empezar a sembrar, indicadores que me muestran que no estoy en “liderazgo suficiente”. Son frases que me digo o que digo a otros, tipo:
.-“Tengo mala suerte” (es posible que sea así, por eso necesitas ese extra)
.- “Dedicarme profesionalmente al basket es muy difícil” (claro, precisamente por eso tengo que preparar mi liderazgo al completo)
.- “solamente puedo entrenar en formación, o en senior, o en femenino, o en masculino”. (claro, con tu talento y tus suertes es así, hasta ahora. Y si te entrenas? Quizás tu perspectiva cambie”

Podríamos seguir, tú mismo puedes ver si te dices alguna cosita de esas, que te limita y hace que no llegues al liderazgo suficiente.

Cuidado! Suficiente significa que tambien puedes fallar si te pasas de “liderazgo”. El coaching te ayuda a poder adaptar tu exigencia, comunicación, etc.. de acuerdo con tu equipo, tu club, tus jugadores.. porque de nada sirve estar preparado para liderar “10” si la necesidad de tu equipo es un 7, por ejemplo. Esta capacidad de interpretar y modular el liderazgo también viene de la parte entrenable, o coaching.


LIDERAZGO SUFICIENTE = TALENTO INNATO + SUERTES DEL ENTRENADOR + PARTE ENTRENABLE (COACHING)

¿Estás seguro de que no necesitas coaching? Vale! Te deseo mucha suerte y mucho talento. Y te aconsejo que te lo replantees. Yo solo sé que si hubiese tenido este factor disponible en mi mochila, en diversos momentos donde las suertes fallaron, quizás hubiese podido sostener un liderazgo suficiente.

“El miedo es la enfermedad, el empuje es el antídoto. Sea lo que sea a lo que tengas miedo, ves tras ello.” – Travis Kalanick

15535393_1816917135192076_3790690349643464704_n
Rafa Martínez. El referente imprescindible

Por Xavi García (@xgpcoach)

¡Ay de los que luchan toda la vida! Esos son los imprescindibles. (Bertolt Brecht)

Rafa Martínez. El ejemplo máximo de cómo llegar, mantenerse y crecer desde la constancia, la tozudez diría yo, la humildad y la ambición. Yo tuve la suerte de estar muy cerca de él. En mis 10 años trabajando en el Manresa, lo entrené los dos años de cadete, en júnior, en los campeonatos sub 20, en ligas de verano, como ayudante en Leb y ACB, como responsable de vinculados cuando jugó en Vic EBA y Valls LEB2, y finalmente como primer entrenador del Manresa en ACB. Rafa marcó mi carrera como entrenador. Mucho más de lo que yo pudiese marcar la suya,

Me enseñó como se trabaja, como se lucha, como no se cambia pese al éxito, como se transita por los momentos de más dificultad, cuando estás en Valls y apenas juegas, como te pasas dos años en ACB siendo el jugador 10 y jugando menos de 10’ por partido pese a entrenar cada día mejor, y un largo etcétera.

Recuerdo su mentalidad para competir, su lucha consigo mismo y sus fantasmas. Recuerdo su fortaleza y su debilidad mental. Sus ganas de mejorar en entrenos individuales el día de descanso. Su capacidad para trabajar cuando nadie está ahí mirando. Sinceramente pienso que es un referente, el mejor referente para todos los jugadores que no son supercracks pero que tienen las condiciones para ser grandes jugadores. Muchos de ellos buscan espejos en los supercracks, les falta paciencia, les falta humildad, les falta escuchar al entrenador, les falta la capacidad de creer en ellos mismos, no pedir que confien los demás, sino aprender a confiar ellos en sí mismos.

Recuerdo también los momentos más duros antes de mi cese como entrenador en Manresa, cuando no supe llevarle. Fue un momento donde esperabamos los dos tanto que no salio casi nada. Y él siguió su camino, se hizo fuerte, y acabó liderando el equipo para volver a ascender. Y finalmente le llegó el premio de ir a un grande, y ahora a ganar la liga como capitán.

De cuento, de fábula. De buscar tozudamente el premio. El basket sonríe, Rafa! Un abrazo grande!

La constancia es la virtud por la cual todas las otras virtudes dan fruto. (Arturo Graf)

IMG_3336
El regalo para el entrenador enamorado

Por Xavi García (@xgpcoach)

“Te amo porque te amo. Porque sería imposible para mí no amarte” Juliette Drouet

Vamos a por ello… Un entrenador se enamora, básicamente porque es una persona y por lo tanto, puede amar a alguien o, en este caso, a algo, hasta el punto de depositar una pequeña o gran parte de su felicidad ahí.

Yo me he enamorado muchas veces gracias al baloncesto, de mis equipos, de alguno de mis jugadores, de mis proyectos… Conozco a muchos que también lo han hecho. Y cuando lo depositas todo allí, y el baloncesto te dice “me caes bien, eres genial, eres fantástico, trabajas un montón, te mereces lo mejor del mundo… pero yo quiero a otro”. Y ese jugador por el que has dado todo, te deja tirado. Ese club por el que has trabajado 12 horas cada día, te corta por haber perdido unos partidos. O más doloroso todavía, eres tú mismo que tienes que irte porque ves que no, que todo lo que das no tiene recompensa.

Y mi pasión, ¿se muere? Pues claro que no… después de un desamor, me vuelvo a enamorar! Y otra decepción… ¿Y otra vez? “No aprendes”, dicen! Y es verdad!! Pero ese “no aprendes” es bastante más profundo de lo que todos podemos entender, en el sentido de que se interpreta habitualmente: “el aprendizaje correcto sería dejar de enamorarse para no sufrir, y dedicarse a cosas serias” . A veces cuento una anécdota que me sucedió cuando me despidieron después de 8 derrotas en Manresa. Me encuentro a un amigo por la calle y me dice “bueno, ahora te pondrás a trabajar, verdad?”… en plan, dejarás de jugar, dejarás de soñar… Pues no!!!

Cuando te enamoras, te abandonas. Depositas esperanzas, sueños, ilusiones… Horas y horas pensando en el entreno, en el partido, en ese jugador que hay que ayudar como sea a que “llegue”, eternas reuniones de técnicos, reuniones con padres, horas de carretera para llegar a entrenar, o para ir a recoger a un jugador que vive lejos y no lo pueden traer sus padres… Proyectos, temporadas, sistemas de juego, estrategias defensivas… De mil maneras proyectas ese amor.

Dicen que el basket y la vida, te devuelve lo que le das. Asociar esa devolución a algo así como resultados y éxitos, es tan absurdo como decir que si amas a una persona te devolverá ese amor por el mero hecho de que es justo, porque debe ser así. En el inconsciente colectivo, frases tipo “todo el mundo tiene lo que se merece”, “el tiempo pone a todos en su lugar”, vistas en clave resultadista o de “premio”, alimentan esperanzas por un lado, y sensaciones de injusticia y frustración por otro.

Vamos a darle una vuelta a todo esto… En realidad, cuando me enamoro arriesgo, saco la fuerza, la pasión, el entusiasmo, y la fe, todo el poder… Y precisamente esto es lo que hay que aprender y guardar como el real tesoro. Qué fuerza tengo! Cuanto amor! Cuanta dedicación soy capaz de regalar! Qué poder tengo para entusiasmarme, confiar, arriesgar! Todo eso, todo, está en mi interior. Y el baloncesto ya me lo ha devuelto con creces por el simple hecho de permitirme experimentarlo y verlo…

Igual que esa persona de la que te has enamorado y gracias a ella, has podido ver todo eso que está en ti. Felicidades, Entrenador, por saber amar lo que haces! Y acuérdate… es posible aplicar ese poder a la vida real, también. Enamórate, merece la pena!!!

“No ser amado es una simple desventura. La verdadera desgracia es no saber amar” Albert Camus

14506910447479
10 focos de orientación para acceder a la élite

“Cada niño es un artista. El problema es seguir siendo un artista cuando creces.” Pablo Picasso.

Por Xavier Garcia (@xgpcoach)

Hay un debate de fondo que últimamente está haciéndose muy presente en el mundo del baloncesto, alrededor de la inquietud sobre las dificultades en la aparición de jóvenes jugadores en la élite. Creo que no es esencialmente un problema estructural de competiciones sino de acompañar, desde la perspectiva del entrenador y la dirección técnica, el tránsito de unas categorías donde los jugadores compiten con otros jugadores de su edad (alargar de 18 a 21no cambiaría nada), a competir con gente diversa, de diversa experiencia, recorrido, carácter y prioridades. La clave es preparar a los jugadores para esa frontera, ese salto.

Desde ese punto de vista, construyo el post. El punto de vista de una palabra que esconde mucho: orientación. Por mi experiencia trabajando a nivel técnico-táctico y mental en este tránsito, llego a la conclusión de que hay dos grandes bloques de orientación. A nivel técnico-mental y a nivel táctico-roles parciales. Paso a desarrollarlos.

A nivel técnico-mental
1. Mirar al jugador desde el potencial y no desde el límite. No “fulanito no hace tal cosa”, sí “fulanito necesita y puede LLEGAR A hacer tal cosa”

2. Generar consciencia del cuerpo para acelerar el proceso de aprendizaje técnico. Trabajar la sensibilidad y no la robotización. Que el jugador sienta el gesto en su cuerpo y lo adapte a sus capacidades. Trabajar a fondo los “básicos” (relación con el propio cuerpo-equilibrio/desequilibrio, relación con el balón y con la canasta)

3. Combinar la parte práctica de qué se necesita en la élite, con el espacio para que el jugador desarrolle su expresión propia. Es decir: Personalidad+creatividad+rentabilidad

4. Generar un contexto donde el error y el “minifracaso” sean aceptados, analizados y aprovechados como fuente de información para mejorar. Con esta mirada perdemos el miedo a equivocarnos, porque el maestro nos ayuda a ver lo que hay que aprender de ello, y no lo invalida o lo castiga.

“Es imposible vivir sin fracasar en algo, a menos que vivas con tanto cuidado que termines por no vivir en absoluto. En este caso, fallarías por defecto”. (J.K. Rowling)

5. Educar en compromiso y responsabilidad en la propia mejora. Autoentrenamiento, ética de trabajo personal, no excusas ni culpas hacia fuera.

6. Poner el nivel de exigencia máximo en actitud y concentración. El bueno es quien más tiene, y también quien más da. Ejemplo, esfuerzo, amabilidad, educación, generosidad, ambición y humildad. A más privilegios, más exigencias.
14506910447479

A nivel táctico-roles parciales
7. Orientar el juego del equipo para que se den las circunstancias que permitan el crecimiento del jugador.

8. Organizar los apoyos a equipos superiores a partir de unos roles tácticos de evolución. Por ejemplo, un cadete que destaca va a Junior a trabajar la defensa sobre el crack del otro equipo, a llevar las aguas, a jugar un tipo de situación colectiva que no se da en su equipo, etc… No “ir por ir”.

9. Trabajar una posición de juego diferente a la habitual para aprender. Por ejemplo, trabajar cosas de la posición “1” si es un gran “2”, que le ayudarán a ser todavía mejor “2”, aunque a corto plazo meta menos puntos.

10. Trabajar en su equipo, donde destaca, los aspectos del juego que le resultan más difíciles para prepararle, en lugar de hacer solamente lo más rentable a corto plazo. Esos aspectos serán lo que le limitará en el mundo senior. Aprender a esconderlos, y/o mejorarlos hata llegar a unos mínimos que no le lastren, será clave.

La suma de estos 10 puntos de orientación, puede contribuír a que el jugador que destaque trabaje el equilibio entre la comodidad que le da su “superioridad”, y la incomodidad que se encontrará en el futuro. Esto simplementa ayudará al jugador a estar más preparado para ganarse un sitio. Porque ganarse un sitio es complicado. No es gratis.

La pregunta es: ¿cómo implementar eso en una estructura? Bueno, ahí está el tema que supera este escrito. Los clubs deben apostar por personas que trabajen desde ahí y no desde el corto plazo. Es más fácil fichar talento que entrenarlo. Pero es más rentable entrenarlo. Mentalidad de invertir en potencial humano, y no solamente invertir en términos económicos de fichar para vender, por ejemplo. La cultura puede cambiar, ese cambio es necesario y lo va a ser todavía más en breve.

La esencia para entrenar desde ahí la tenemos todos los que amamos esto, solamente debemos trabajarnos para afrontar los miedos. Estamos en el camino. Soy optimista, seamos valientes!

“Todo es posible, si tienes el suficiente coraje”. (J.K. Rowling)


PD: esta es la orientación metodológica que trabajamos en #FronteraExperience. Podeis consultar en este enlace para más información: FRONTERAEXPERIENCE

5670e9238cba4.image-1
EL ENTRENADOR CUANDO SUFRE

“Si encuentras un camino sin obstáculos, probablemente no lleve a ningún sitio” Frank A Clarck

Las personas tenemos dos miedos básicos, el miedo a no ser amados, y el miedo a no ser suficientes. Esas dos carencias nos apartan del sentido de pertenencia, que es lo que nos permite sentir paz. Los entrenadores no somos una excepción. Sin consciencia de ello, a veces, estamos dispuestos a cualquier cosa por pertenecer, por ser amados.

Desde la auto-observación y mis sesiones de coaching con entrenadores, veo estos sufrimientos en la intimidad del entrenador:

El entrenador que sufre:
Quiere dar más de lo que los jugadores parecen querer recibir
Quiere tener más experiencia y conocimiento
Quiere tener más y mejores contactos
Quiere tener más y mejores oportunidades
Quiere que los demás vean todo lo que siente y sabe sobre su pasión que es entrenar
Se compara
Busca insaciablemente ser mejor
Se responsabiliza de lo suyo y de lo de los demás
Sufre con cada crítica y con su agresiva autocrítica
Quiere que le quieran como él quiere a sus jugadores
Etcétera…

Es decir, está conectado con lo que no es y lo que no hay… Todas o parte de estas íntimas batallas generan un estado emocional de angustia y frustración. Y evidentemente, lleva a desarrollar diversos mecanismos de supervivencia. Entre ellos:

Insensibilizarse a todo ello
Competir ferozmente
Traicionar sus valores para obtener reconocimiento
Renunciar a gran parte de su sueño, rebajar expectativas
Culpar a los demás de su insatisfacción
Pensar solamente en lo que puede recibir en lugar de pensar en lo que puede aportar
Etcétera…

Desde la compasión, la empatía, el respeto, si uno observa todo este mundo interior, como jugador o como padre, o directivo… o incluso como un entrenador que observa a otro… Si uno observa todo esto, ¿puede cambiar la mirada crítica hacia el entrenador? Yo creo que sí.

Pero la clave no es lo que los demás observen. La clave es dedicar tiempo, recursos, a buscar soluciones. Pero antes de la solución está el no engañarse, el validar lo que me pasa. Y que no me pasa solamente a mí! Desde ahí se puede buscar ayuda, se puede contactar con la paciencia, se puede coger perspectiva, se puede empezar a trabajar en quererse más a uno mismo.

Poco a poco puedo ver y poner luz en que soy apasionado, me preocupo por mejorar, entreno desde el amor al baloncesto o a mi deporte, y desde el amor a los jugadores (entendido como servicio, implicación, dedicación, apreciación). Soy capaz de mirar mi proceso, en perspectiva. Todo lo que he trabajado, todo lo que he mejorado. Soy capaz, también, de ver cuando me he traicionado a mí mismo, al baloncesto, o al jugador.

Y entonces, puedo conectar con lo que soy, con mi propósito, con mi motivación y con la íntima satisfacción de estar enfocado en ser una persona de valor y no de éxito. A celebrar cada aprendizaje, venga de donde venga y de quien venga. El éxito es efímero. El valor es esencial. El valor es algo que regalo a los demás, y permanece como legado. Me conecta con la transcendencia, es decir, con algo más importante que yo mismo.

Por lo tanto, sufre, trabájate, compréndete, valórate… y no te rindas! Ser entrenador va de lo que eres y tienes, no de lo que no eres o te falta. Puedes estar orgulloso de ser entrenador. Es para estarlo! Y si todavía no puedes, no pasa nada, ya podrás!

“No se trata de la meta. Se trata de crecer para convertirse en la persona que puede lograr esa meta.” Tony Robbins

Xavier Garcia (@xgpcoach)

5670e9238cba4.image-1
EL ENTRENADOR CUANDO SUFRE

“Si encuentras un camino sin obstáculos, probablemente no lleve a ningún sitio” Frank A Clarck

Las personas tenemos dos miedos básicos, el miedo a no ser amados, y el miedo a no ser suficientes. Esas dos carencias nos apartan del sentido de pertenencia, que es lo que nos permite sentir paz. Los entrenadores no somos una excepción. Sin consciencia de ello, a veces, estamos dispuestos a cualquier cosa por pertenecer, por ser amados.

Desde la auto-observación y mis sesiones de coaching con entrenadores, veo estos sufrimientos en la intimidad del entrenador:

El entrenador que sufre:
Quiere dar más de lo que los jugadores parecen querer recibir
Quiere tener más experiencia y conocimiento
Quiere tener más y mejores contactos
Quiere tener más y mejores oportunidades
Quiere que los demás vean todo lo que siente y sabe sobre su pasión que es entrenar
Se compara
Busca insaciablemente ser mejor
Se responsabiliza de lo suyo y de lo de los demás
Sufre con cada crítica y con su agresiva autocrítica
Quiere que le quieran como él quiere a sus jugadores
Etcétera…

Es decir, está conectado con lo que no es y lo que no hay… Todas o parte de estas íntimas batallas generan un estado emocional de angustia y frustración. Y evidentemente, lleva a desarrollar diversos mecanismos de supervivencia. Entre ellos:

Insensibilizarse a todo ello
Competir ferozmente
Traicionar sus valores para obtener reconocimiento
Renunciar a gran parte de su sueño, rebajar expectativas
Culpar a los demás de su insatisfacción
Pensar solamente en lo que puede recibir en lugar de pensar en lo que puede aportar
Etcétera…

Desde la compasión, la empatía, el respeto, si uno observa todo este mundo interior, como jugador o como padre, o directivo… o incluso como un entrenador que observa a otro… Si uno observa todo esto, ¿puede cambiar la mirada crítica hacia el entrenador? Yo creo que sí.

Pero la clave no es lo que los demás observen. La clave es dedicar tiempo, recursos, a buscar soluciones. Pero antes de la solución está el no engañarse, el validar lo que me pasa. Y que no me pasa solamente a mí! Desde ahí se puede buscar ayuda, se puede contactar con la paciencia, se puede coger perspectiva, se puede empezar a trabajar en quererse más a uno mismo.

Poco a poco puedo ver y poner luz en que soy apasionado, me preocupo por mejorar, entreno desde el amor al baloncesto o a mi deporte, y desde el amor a los jugadores (entendido como servicio, implicación, dedicación, apreciación). Soy capaz de mirar mi proceso, en perspectiva. Todo lo que he trabajado, todo lo que he mejorado. Soy capaz, también, de ver cuando me he traicionado a mí mismo, al baloncesto, o al jugador.

Y entonces, puedo conectar con lo que soy, con mi propósito, con mi motivación y con la íntima satisfacción de estar enfocado en ser una persona de valor y no de éxito. A celebrar cada aprendizaje, venga de donde venga y de quien venga. El éxito es efímero. El valor es esencial. El valor es algo que regalo a los demás, y permanece como legado. Me conecta con la transcendencia, es decir, con algo más importante que yo mismo.

Por lo tanto, sufre, trabájate, compréndete, valórate… y no te rindas! Ser entrenador va de lo que eres y tienes, no de lo que no eres o te falta. Puedes estar orgulloso de ser entrenador. Es para estarlo! Y si todavía no puedes, no pasa nada, ya podrás!

“No se trata de la meta. Se trata de crecer para convertirse en la persona que puede lograr esa meta.” Tony Robbins

Xavier Garcia (@xgpcoach)

iesdx140611
LIDERAR-TE PER LIDERAR. Col.laboració UVIC i TFD

Us presentem aquest curs, “Liderar-te per Liderar”, que realitzarem en col.laboració TransFormación Deportiva i la Universitat de Vic. El curs és de 10 hores i es realitzarà el divendres 12 de juny a Vic. Serà facilitat per Jordi Coma i Xavi Garcia.

Presentació i objectius

El curs és una visió nova i diferent del món de l’entrenament. Dóna importància a la sinergia entre la part emocional-mental i els altres aspectes rellevants tècnics, tàctics i físics.
És molt recomanable per a aquelles persones que no hagin cursat cap assignatura relacionada amb la direcció d’equips i que creguin que la vessant mental és fonamental en la millora de l’equip.

Objectius:

  • Prendre consciència dels diferents nivells d’aprofundiment neurològic.
  • Reconèixer els punts forts d’un mateix i ser capaç d’utilitzar-los en el nostre dia a dia.
  • Experimentar amb el saber mental-emocional en el nostre entorn quotidià.
  • Conèixer noves perspectives i recursos per ser més eficients.

 

Pots accedir a tota la informació del curs i formulari per matricular-te clicant aqui!

Copright 2014 / TRANSFORMACIÓN DEPORTIVA